Rosbel Toledo Ortiz1
Laura Cortés Sanabria2
Omar Sánchez Pérez3
Luz Alejandra Cano Collado4
Resumen

Objetivo: Analizar el marco conceptual de un sistema de gestión de calidad basado en Atención Primaria de Salud (APS), explorando su evolución teórica, fundamentos epistemológicos y relevancia para el fortalecimiento de los sistemas de salud contemporáneos.

Método: Se realizó una revisión narrativa de literatura académica y documentos normativos internacionales relacionados con APS, gestión de calidad y desempeño organizacional, con énfasis en marcos conceptuales y debates teóricos.

Resultados: La literatura identifica la APS como un enfoque integral que trasciende la atención clínica para incorporar dimensiones sociales, comunitarias y éticas. La gestión de calidad, entendida como un proceso organizacional continuo, emerge como una herramienta estratégica que vincula gobernanza, procesos asistenciales, evaluación del desempeño y participación social. La integración de estándares internacionales (p. ej., ISO 7101) y marcos de desempeño (p. ej., PHCPI) refuerza la capacidad institucional de los sistemas de salud para responder a las necesidades poblacionales de manera efectiva, equitativa y sostenible.

Conclusiones: Un sistema de gestión de calidad basado en APS constituye un marco operativo que permite traducir principios normativos en prácticas organizativas verificables. Su desarrollo favorece la construcción de sistemas de salud centrados en las personas, con procesos adaptativos, medibles y orientados a resultados poblacionales.


Introducción

La calidad es un componente esencial de los sistemas de salud modernos y un eje estratégico de la Atención Primaria de Salud (APS). Desde la Declaración de Alma-Ata de 1978, la APS ha evolucionado de ser un nivel asistencial a constituirse en un enfoque integral orientado a la equidad, la participación social, la intersectorialidad y el fortalecimiento de los determinantes de la salud (1). Este paradigma contemporáneo busca garantizar que la prestación de servicios sea efectiva, continua, segura y centrada en las personas, alineando los objetivos de cobertura universal con resultados poblacionales medibles.

El desarrollo de sistemas de gestión de calidad representa un paso fundamental en esa dirección. Estos sistemas no solo establecen estándares técnicos, sino que crean estructuras organizativas que fortalecen la gobernanza, optimizan procesos y promueven la mejora continua (2). Incorporar la gestión de calidad en la APS permite operacionalizar sus principios fundamentales, vinculando planificación estratégica, monitoreo del desempeño y evaluación de resultados.


Antecedentes conceptuales y evolución del pensamiento en APS

El debate sobre la traducción del término Care en Primary Health Care ha sido una constante en la literatura especializada. Tradicionalmente traducido como “atención”, diversos autores han argumentado que el término “cuidado” refleja de manera más precisa el alcance conceptual de la APS. Entre ellos destacan las contribuciones de Tejada (3) y Lozano (4), quienes proponen el término “Cuidado Primordial de la Salud” para enfatizar el carácter relacional, humano y continuo de la APS. Esta interpretación, compartida por especialistas como Hersch (5) y López (6), sugiere que “atención” se asocia principalmente con acciones clínicas, individuales y episódicas, mientras que “cuidado” implica acompañar, proteger y sostener la vida en un marco integral que abarca dimensiones afectivas, sociales y éticas.

En este marco, se ha desarrollado la propuesta de las “Esferas de la APS”, un enfoque conceptual que describe distintos niveles de inmersión en los cuales la APS se despliega. Estos niveles abarcan desde la atención directa en los servicios de salud hasta espacios más amplios que incluyen la vida cotidiana, la comunidad y otros sectores sociales. Dichas esferas ilustran cómo la APS puede internalizarse progresivamente en múltiples ámbitos, promoviendo la corresponsabilidad, la multisectorialidad y el empoderamiento comunitario para alcanzar un cuidado integral y sostenible (7).


Marco conceptual de la gestión de calidad en APS

Definición y propósito
La calidad en salud puede definirse como el grado en que los servicios de salud aumentan la probabilidad de resultados deseados y son consistentes con el conocimiento profesional vigente (8). Aplicado a la APS, esto implica garantizar que la atención sea segura, efectiva, oportuna, eficiente y centrada en las personas. El objetivo de un sistema de gestión de calidad no se limita a cumplir estándares clínicos, sino que se extiende a fortalecer la gobernanza, optimizar el uso de recursos y asegurar la sostenibilidad de las intervenciones sanitarias.

Marcos internacionales de referencia
El estándar ISO 7101:2023 representa un marco normativo diseñado específicamente para organizaciones de salud (9). Sus cláusulas abarcan liderazgo, planificación basada en necesidades poblacionales, gestión de riesgos, participación comunitaria y mejora continua. La adopción de ISO 7101 no se reduce a un proceso de certificación, sino que implica un cambio organizacional profundo orientado a la evidencia, la trazabilidad y la responsabilidad social.

Complementariamente, el marco propuesto por la Primary Health Care Performance Initiative (PHCPI) ofrece una estructura para evaluar el desempeño de la APS en cinco dimensiones: capacidad estructural, procesos, resultados inmediatos, resultados intermedios e impacto final (10). Este enfoque permite identificar brechas, optimizar procesos y diseñar intervenciones basadas en datos.

Herramientas para la mejora continua
Un sistema de gestión de calidad eficaz debe apoyarse en herramientas que permitan un ciclo permanente de mejora. El modelo Planificar-Hacer-Verificar-Actuar (PHVA) constituye un marco operativo ampliamente utilizado que facilita la planificación estratégica, la implementación de intervenciones, la evaluación de resultados y la retroalimentación (11). Integrar este ciclo en la APS favorece la adaptabilidad organizacional y la innovación continua.

Asimismo, la medición del desempeño mediante indicadores de estructura (infraestructura, personal, recursos), proceso (continuidad del cuidado, coordinación intersectorial) y resultado (satisfacción del usuario, reducción de inequidades) proporciona evidencia clave para la toma de decisiones y la priorización de recursos (12).

Nuevo modelo de gestión de calidad basado en APS
El análisis teórico y la revisión de marcos internacionales permitieron desarrollar un modelo propio de Sistema de Gestión de Calidad basado en Atención Primaria de Salud (SGC-APS), que articula los principios de la APS con los componentes estructurales de la gestión de calidad institucional. El modelo integra cuatro ejes funcionales: gobernanza y liderazgo, gestión de riesgos y procesos asistenciales, evaluación y mejora continua del desempeño, y participación social y rendición de cuentas.

Estos ejes operan mediante un ciclo dinámico de planificación, ejecución, evaluación y retroalimentación, sustentado en el enfoque de aprendizaje organizacional. A diferencia de otros esquemas centrados exclusivamente en la certificación o la productividad, el SGC-APS propone una visión integral que vincula la calidad con la equidad, la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema.




La Figura 1 sintetiza gráficamente esta propuesta, mostrando cómo la gobernanza institucional, la participación social y la gestión del conocimiento se interrelacionan para generar un proceso continuo de mejora orientado a resultados poblacionales y al fortalecimiento de los determinantes sociales de la salud.


Consideraciones finales

El diseño e implementación de un sistema de gestión de calidad basado en APS representa un desafío estratégico y conceptual. No se trata únicamente de establecer normas técnicas, sino de articular procesos organizativos, marcos normativos y herramientas de evaluación que reflejen la complejidad del cuidado en salud. Integrar dimensiones clínicas, comunitarias y sociales dentro de un mismo modelo permite construir sistemas más resilientes, capaces de aprender, adaptarse y responders a las necesidades poblacionales en un contexto dinámico.

En este sentido, la gestión de calidad en APS debe entenderse como un proceso transformador que trasciende la simple prestación de servicios, orientándose a la creación de sistemas de salud que acompañen la vida en todas sus dimensiones. Este enfoque, centrado en el cuidado integral, constituye la base sobre la cual pueden edificarse sistemas de salud más equitativos, efectivos y sostenibles.

Conflicto de intereses: Los autores declaran explícitamente que no presentan conflictos de intereses.